
Edición limitada, con cucharita de degustación. Un pequeño estuche que encierra siglos de historia. La versión de 100 ml de BuondiOli CENTVRY está pensada para quienes desean vivir una experiencia sensorial auténtica: perfecta para una cena de 4, para compartir en casa o en el restaurante como gesto de descubrimiento y relato. Nace de los olivos centenarios de la familia, verdaderos Patriarcas del Gargano, que cada año ofrecen un fruto raro y valioso. El resultado es un monocultivar ecológico de Ogliarola Garganica, intenso y auténtico, con notas de almendra, tomate, hierba cortada y alcachofa. En boca es armonioso, con amargo y picante elegantes, larga persistencia y un equilibrio perfecto entre fuerza y finura. Su formato de 100 ml, completo con cucharita de madera de olivo obtenida de los restos de la poda de los olivos para la degustación, invita a un rito: la cata consciente de un aceite que cuenta el tiempo, la tierra y la pasión de quien lo produce. Un regalo refinado, una experiencia para compartir, un bocado de historia viva del Gargano.
Gastos de €19,90, gratis a partir de €300,00
Precio IVA incluido
Edición limitada, con cucharita de degustación. Un pequeño estuche que encierra siglos de historia. La versión de 100 ml de BuondiOli CENTVRY está pensada para quienes desean vivir una experiencia sensorial auténtica: perfecta para una cena de 4, para compartir en casa o en el restaurante como gesto de descubrimiento y relato. Nace de los olivos centenarios de la familia, verdaderos Patriarcas del Gargano, que cada año ofrecen un fruto raro y valioso. El resultado es un monocultivar ecológico de Ogliarola Garganica, intenso y auténtico, con notas de almendra, tomate, hierba cortada y alcachofa. En boca es armonioso, con amargo y picante elegantes, larga persistencia y un equilibrio perfecto entre fuerza y finura. Su formato de 100 ml, completo con cucharita de madera de olivo obtenida de los restos de la poda de los olivos para la degustación, invita a un rito: la cata consciente de un aceite que cuenta el tiempo, la tierra y la pasión de quien lo produce. Un regalo refinado, una experiencia para compartir, un bocado de historia viva del Gargano.