
Esta receta es perfecta como aperitivo, pero también como idea para que los niños coman más verdura (bastará con omitir la guindilla). Se pueden personalizar con diferentes verduras y ¡están riquísimas!










Escurre bien los grelos ya cocidos. Pícalos y ponlos en un bol. Prepara una mezcla de agua y harina (también es excelente la de garbanzos). Añade la mezcla (aproximadamente cucharadas) a los grelos y remueve.
Luego añade la sal, el pan remojado y escurrido, aromas al gusto y un poco de pan rallado poco a poco. Amasa hasta obtener una mezcla trabajable con las manos.
En una sartén vierte el aceite. Pon un diente de ajo en camisa y guindilla si te gusta. Deja calentar e introduce las albóndigas.
Dóralas bien dándoles la vuelta de vez en cuando. Una vez listas, deja que se templen y disfrútalas.
Para convertirlo en un plato completo puedes servirlo con una crema de garbanzos. ¡Están deliciosas!
Un bol para preparar la masa de las albóndigas
Una sartén grande
Puedes conservarlas en la nevera un par de días o congelarlas tanto crudas como cocidas.
Las cantidades pueden resultar poco precisas... es una receta de aprovechamiento de lo que tenemos en casa, así que tendrás que ir un poco a ojo.
Italia, Calabria
| Energía (kcal) | 38,76 |
| Carbohidratos (g) | 7,36 |
| de los cuales Azúcares (g) | 3,96 |
| Grasas (g) | 0,06 |
| de los cuales saturados (g) | 0,01 |
| Proteínas (g) | 1,42 |
| Fibra (g) | 2,65 |
| Venta (g) | 0,09 |