
Rústica, sabrosa, crujiente por fuera y suave por dentro: esta focaccia es el acompañamiento ideal para cualquier plato, perfecta desde el aperitivo hasta la cena… o simplemente para disfrutarla así, al natural.
Disuelve la levadura en el agua y viértela poco a poco sobre la harina. Mezcla con una cuchara hasta que el líquido se absorba, luego cubre y deja reposar 10 minutos.
Añade la sal, el agua restante y el aceite de oliva virgen extra, y amasa hasta obtener una mezcla lisa y homogénea. Cubre y deja reposar 20 minutos.
Haz una serie de pliegues de refuerzo para dar estructura a la masa, luego déjala reposar otros 30 minutos. Estira la masa con cuidado y distribuye uniformemente las nueces y las semillas por la superficie.
Dobla la masa sobre sí misma formando una bola, pásala a un bol y deja levar a temperatura ambiente hasta que doble su volumen (unos 2 horas).
Engrasa una bandeja, estira delicadamente la masa y cúbrela con un paño. Deja reposar otra hora.
Corta la patata en rodajas finas con una mandolina y déjalas en remojo en agua fría para mantenerlas crujientes.
Distribuye las rodajas de patata sobre la superficie de la focaccia, añade el romero, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.
Hornea a 230°C durante unos 30 minutos, hasta que la focaccia esté dorada y fragante.
Mandolina
Bandeja de horno 20x30 cm
Conservar en un recipiente hermético durante un máximo de 2 días.
Italia, Emilia Romagna
| Energía (kcal) | 266,63 |
| Carbohidratos (g) | 47,19 |
| de los cuales Azúcares (g) | 0,69 |
| Grasas (g) | 4,91 |
| de los cuales saturados (g) | 0,52 |
| Proteínas (g) | 8,89 |
| Fibra (g) | 3,49 |
| Venta (g) | 0,59 |